Cuando hablamos de innovación solemos pensar en tecnología, pero la innovación empresarial va mucho más allá. Puede estar en un nuevo modelo de negocio, en la forma de relacionarse con clientes o en procesos internos que hagan más eficiente a la empresa.

Ámbitos de innovación: modelos de suscripción que transforman industrias; experiencias de cliente diferenciadas; o cambios internos como estructuras ágiles de trabajo. Muchas veces, innovar es repensar lo que ya existe con un enfoque distinto.
Error común: creer que innovar siempre significa grandes inversiones. En realidad, la innovación puede ser algo tan sencillo como mejorar un proceso de atención al cliente que ahorre tiempo y esfuerzo.
Tip extra: la innovación más potente surge de escuchar a los usuarios. Sus quejas y sugerencias suelen ser pistas directas de dónde está la oportunidad de mejora.
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